
Una aparente película de adolescentes con caricaturas digitalizadas con mezcla de actores reales, pero con un profundo mensaje ideológico, un cambio radical en los estereotipos occidentales: Los intereses capitalistas e imperialistas no deben prevalecer sobre la cultura y la naturaleza…
Lo que muy pocos saben es que esta historia es un refrito aderezado de lo ocurrido con la expedición de Pánfilo Narvaez a las costas yucatecas en 1523. Los españoles llegaron a tratar de colonizar esas tierras indómitas de manglares y jungla, pero el buque pionero naufragó en el principado maya de Tulum y dominios de la diosa Ixchel, deidad de la fertilidad y la abundancia, lo que hoy conocemos como Cozumel y Playa del Carmen, Quintana Roo. El inicio del mestizaje en el continente americano se dio precisamente en las costas de Quintana Roo, cuando un náufrago español de nombre Gonzalo Guerrero, fue rescatado por indígenas mayas, culturizado y posteriormente casado con la princesa de nombre Zazil Ha, hija del cacique de Chactemal. El español aprendió a admirar la armonía de la civilización maya, su respeto por la naturaleza, su respeto por los dioses inspirados en los astros y los ciclos agrícolas, su idioma, las matemáticas avanzadas (la invención del cero) y se enamoró de la princesa, renunciando a su religión y convirtiéndose en un Maya.
Fue precisamente, Gonzalo Guerrero quien instruyó a los mayas sobre cómo defenderse y combatir a los españoles. Los señores del reino Mayapán (Yucatán) se rindieron ante los españoles sin oponer resistencia, la viruela los mató. El resto de los mayas en las ciudades de Cobah, Xcaret, Tulum, Majahual, se mantuvieron rebeldes hasta finales del siglo XX, jamás fueron conquistados. A la fecha se mantienen sus costumbres, su religión, idioma y forman lo que hoy se conoce como la “Zona Maya” en los estados de Yucatán y Quintana Roo.
Hoy en día, la herencia Maya es reconocida mundialmente, y Chichen Itzá se yergue majestuosa como nueva maravilla del mundo moderno, como herencia valiosa y reconocimiento a nuestros ancestros. El maya como idioma ha sido, por decreto oficial del Gobierno estatal, reconocido como segundo idioma oficial en Quintana Roo y, a partir de 2008, se enseña obligatoriamente en las escuelas privadas y públicas a nivel primaria y secundaria de dicha entidad, como programa piloto para ser extendido en Yucatán, Campeche, Guerrero y Chiapas, que forman el circuito de entidades con herencia y etnias mayas.
Aún hoy se cuentan las tristes y legendarias historias de pueblos mayas enteros que prefirieron morir ahogados en los cenotes, antes que aceptar la religión católica y la esclavitud ofrecida por los españoles, o inclusive, la deportación masiva de Porfirio Díaz hacia las minas del norte para favorecer la expansión de las haciendas henequeneras extranjeras. Algo muy parecido al genocidio nazi, entre 1890 y 1905 fue el genocidio racial maya.
Un caso más del imperialismo virreinal, que llevado a las pantallas de Hollywood adquiere un relieve diverso, modernidad y nuevo matices para que cada quien le ponga el saco al santo de su preferencia. Casi todos están pensando en Estados Unidos, por los famosos “marines” cuyo vocablo está asociado a la armada naval de dicho país, y por el estilo tan peculiar de esa nación para imponer “la democracia” en aquellos lugares donde hay petróleo, diamantes, minerales valiosos, agua y maderas preciosas. Pretextos.
Es cierto, no tienen nada que ofrecer que sea mejor que lo que los pueblos originarios tengan, si antes no hay respeto por su cultura y el desarrollo ecológico sustentable.
El aparente desarrollo y la “democracia” solo sirve para vender más Coca Cola, Mc Donald’s y maquiladoras, despojar a los pueblos de sus recursos naturales, dejando en pago la contaminación, la destrucción ecológica, salarios raquíticos que apenas sirven para comer al día, e imponiendo un estilo capitalista de sed por el dinero, sin visión filosófica del sentido de la vida con independencia del patrimonio. La destrucción cultural del pueblo sometido.
Me alegro mucho que este tema se haya retomado aunque sea en caricatura, y no obstante las potenciales demandas a Cameron Diaz por plagios intelectuales, al retomar refritos que según él son idea original de él (ajá), lo admiro por su buen trabajo fílmico. ¿Será coincidencia la similitud de las caras mayas, practicantes de la deformación craneal y nasal, con las facciones de los Omaticaya? ¿Coincidencia que los Omaticaya fueran de piel verdeazul jade, que era el color favorito de los mayas para pintarse en sus ceremonias religiosas? Un documental que nunca se vendería, se vuelve éxito taquillero con algo de ciencia-política-ficción. Realmente recomiendo la película. Buena mezcla de acción y romance.
Ni hablar de la voz de Naitiri, la princesa avatar, me pone chinita la piel…que sexxxy…auuu!
FE DE RATAS: El director es James Cameron.
Etá a todo dar ls descripción de la conquista a los mayas. En muy pocas palabras resumiste su dolor,su pasión y su muerte. La hegemonía que imponen los poderosos es una insolencia para el humanismo aún en los tiempos actuales.
me sente a ver en que momento aparece cameron diaz, lo olvide al oir la voz de la princesa avatar
Por: Raúl | 21-01-2010 23:15:22