La noche de los feos [Cuento. Texto completo]
Mario Benedetti
Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.
Apenas ayer me enteré que hoy es el día internacional de la MUJER, algo que siendo mujer debería tener más presente, pero no sucede, por que como con muchas cosas, solo pongo atención a cosas que resultan inútiles para mi cabecita.
Otravez nuestros caminos se juntaron, solo por un momento, lo sé, solo es una malajugada de la vida, y otra vez nuestros brazos se unieron, nuestros labios setocaron y nuestras almas lo negaron.
Recuerdo que cuando era niña, me emocionaba tanto que llegaran estas fiestas, (no tanto por lo del arbolito, luces, esferas y esas cosas) sino por que eran épocas de reuniones familiares -obligatorias dicho sea de paso-
...me hizo sentir por un
momento que no tenía miedo a nada, de repente una ola de pensamientos escondidos
en mi mente sucumbieron al terremoto de esas palabras...
-La vida da muchas vueltas, un día te pone aquí otro día estas en el lado opuesto, no tenemos la certeza de las cosas, no tenemos la certeza de nada, ...
La mayoría de las veces intento escribir sino, cosas lindas, cosas que sean digeribles, pero últimamente, este mundo me ha dado en la cara con toda la crueldad y la desesperanza que lo caracteriza.
El fin de semana pasado
tuve la suerte de asistir (y ser invitada) a un evento gay, muchos trasvestis
(o como se escriba) y muchos homosexuales, hace tiempo había asistido a una
boda de este tipo, y recuerdo que me divertí más que en las fiestas
convencionales.