
Dicen las señoras de antaño, que donde se vea una luz a las doce de la noche, un brillo dorado cuando la luz este apagada, o en su caso cuando los quinqués agotaban el petróleo, ahí en ese mismo lugar habían monedas enterradas.
Que si escuchaban el chasquido, cual niños jugando a la rayuela, justo ahí, ahí había monedas enterradas. Nada más habían de ver las historias que se cuentan, que si en épocas alejadas, para evitar ser robados, las monedas eran escondidas.
Era de noche, mi madre estaba platicando con una comadre, de ella pos supuesto, yo aun no tengo comadres; no se como empezó la historia, pero mi madre le contaba, que cuando niña, por las noches en la casa donde vivía cuando la obscura noche estaba presente, los ruidos grotescos de cadenas siendo arrastradas, se escuchaban desde el zaguán, siendo ella pequeña, sentía el temor, ya que para ese entonces las historias de terror estaban al orden del día.
De lejos veía una pequeña luz resplandecer justo donde convergían el suelo y la pared en la entrada de la vieja casona, mas asustada que extrañada, corrió a preguntarle a su mama que es lo que pasaba, ella con la gentileza de las señoras, le dijo: no des lata, no, esperen no se crean mi abuela es muy buena gente, claro que le puso atención a su hija la mayor, acatando las recomendaciones de aquel tío viejo se pusieron a escarbar cual minero pero sin sus botas de hule.
Grande fue la sorpresa, al no encontrar absolutamente nada de monedas, ni una sola, ni siquiera un cheque sin fondos, o un arete de fantasía.
Recordé esta memoria, por que mi
hermana la mayorcita, cuando contrajo nupcias, se fue con el que hasta antes de
eso era un güero desconocido, a vivir a las cercanías de
Aquí cierra la historia, me hubiera gustado contarles que era verdad que si había monedas, cheques y escrituras, pero no, por eso soy re pobre, ni modo, con que no se lleve el aire mi casa de cartón con fichas de coca cola, me basta, saludos, y nos vemos.
Yo un dÃa, cuando estaba morrillo, me dio por enterrar unas monedas en el callejón donde vive mi mamá... Nomás que unos vecinos me estaban viendo, y como eran monedas de la época, no doblones españoles ni chelines, pos se dieron un atracón con el tesoro... Nomás que yo era re" inocente y creà que la propiedad era mÃa, y nel, por ahà pasaban todos y ya se habÃan dado color de que habÃa ganado mis centavos ayudándole a mi abuelo a descargar la carne que le traÃan de irapuato, y que esas monedas las estaba enterrando en un lugar seguro, según yo... Chale... Ratas, ¿edá?...
gordo en la casa de alma alla en la lejana hermana republica de romita dice, DICEN no me consta que los dueños anteriores si dejaron enterrado dinero asi que ya nomas espero mi herencia y lo empiezo a escabar jajajajajajajaja es neta
Jajajajaja, ay Mario, jajajajajja, ahora si me hiciste el dia, jajajjajajajajajajaja....
Por: GISE | 07-08-2008 15:44:53