
Este 19 de Febrero fue un día de alegría y sobre todo, mucho trabajo: Clases de derecho con mis alumnos de la universidad de 8 a 10:40, luego un embargo con cambio de depositaria, finamente a las 2 pm ratificación de convenio de alimentos y custodia, por la tarde atendí varios clientes. ¿Qué mejor manera de celebrar mis cinco años de ser abogado que haciendo lo que le da sentido a mi existir?
Hace 5 años alce la mano para protestar cumplir la Constitución y las leyes de este hermoso país. Hace 5 años juré lealtad a los principios de justicia, legalidad y bien común, devoción a mi profesión y amor por la patria.
Hoy a 5 años de distancia he recorrido un gran camino, con muchos obstáculos, venciendo el anonimato característico de una profesión tan competida, consolidando la clientela, el prestigio, la independencia laboral y sobre todo, ganando el respeto de mis colegas y clientes por la calidad del trabajo realizado.
Es un momento para agradecer a la vida y a mis padres por compartir el amor por la profesión de abogados que tenemos en familia, a mis maestros, a mis compañeros de la Facultad con quienes continuo conviviendo y departiendo gratos momentos, al sabio Rigor (en paz descanse) quien me dio grandes lecciones de vida sin quererlo, a mis patrones del PJF, de la Defensoría Pública Federal y del STJE, compañeros de trabajo, a las Universidades que me han abierto las puertas para realizar mi quehacer docente, a los alumnos que generosamente han compartido conmigo la pasión por debatir y compartir el Derecho, y a Miriam por estar conmigo en los años más difíciles, aquellos en los que apenas levantaba las alas y pocos clientes tenía, por llenar mi vida de fuerza y razones para construir lo que ahora es un sueño hecho realidad...
Gracias...
Un abrazo.
Por: Mario B. | 23-02-2009 19:23:20