
Hacía varios años que mi musa me había contagiado con la curiosidad de ir a conocer Oaxaca. En aquella ocasión recuerdo no haber ido con los de Diseño por cuestiones académicas, obviamente mi musa fue y quedó como un plan pospuesto indefinidamente ir juntos hasta Oaxaca.... (suspiros)...Oaxaca.... cuando uno se pone a ver el mapa de México y echar cuentas del viajecito realmente suena como un verdadero reto ir a "ver que" tan lejos del pueblo de uno mismo sin saber realmente lo que uno tiene que ir a ver.
Finalmente pensé que ya que era vacaciones, con tribunales y universidad cerrados, era inevitable retomar dicha inquietud. Debía ver con mis propios ojos lo que ya las pupilas de mi musa habían percibido y gustado.
En esta ocasión decidí probar una versión de viajero a la cual nunca imaginé intentar: hospedarme en hostales de estudiantes.
Ya se que dirán que suena fresa, pero la verdad es que soy extremoso, me voy del 5 estrellas al 5 asteroides. Es decir, o de plano me voy en plan VIP o de mochilazo con mi tienda de campaña, pero no había calado el plan intermedio. Este 2008 y lo que va del 2009, todo se ha convertido en intermedios, todo lo que antes hacía de una manera o de la otra, ahora ya no lo hago y busco los puntos intermedios o diferentes, pues todo lo anterior me recuerda a mi ausente musa y me agarra la nostalgia. Tons, para cambiar de aigres ahora todo se hace como si fuera la primera vez, todo se hace diferente y a todo se le da un nuevo toque de aventura.
Mis padres adelantaron
Mi madre insistió en que de camino a Oaxaca pasaramos a una ciudad llamada Tehuacan, famosa por sus aguas minerales y material didáctico para la Torturaduría de Justicia. En dicha ciudad nos pusimos a buscar a una prima de mi madre a la cual no veía desde hacia como 30 años y con sorpresa logramos encontrarla en el directorio telefónico, nos pusimos de acuerdo y me tocó conocer a una bella familia, mi tía Guicha, su amable esposo el doctor y mi prima nerd Vero, que es quimico bióloga con maestrías en astrofísica, análisis de bacterias extraterrestres y un chorro de estudios que la verdad no me quedó claro para qué servían pero al parecer a los del Conacyt sí y por eso la tienen becada en el D.F., lo más raro, es que fuera del prototipo de nerd y del prototipo de primas que había conocido hasta ahora, esta prima sí está guapa. Extraño, la genética familiar mejoró en Tehuacán, yo creo que deben ser las aguas.... Nos despedimos con mucho cariño y prometimos seguir en contacto. Continuamos nuestro viaje.
La primera gran sorpresa de mis padres al llegar a Oaxaca no fueron las casas típicas de un solo piso, con coloridas fachadas y marcos de cantera con balaustradas y herrerías de formas caprichosas, no, no, no, jajajaja, solo con recordar la cara de mis padres cuando les mostraron el cuarto del hostal me vuelve a ganar la risa. Seis literas dobles para compartir el cuarto entre 12 personas, cero privacidad, cero intimidad. Jajajajaja, lo nunca visto ni vivido por mis padres. Afortunadamente se repusieron pronto de la sorpresa y hablé con ellos exhortándolos a adaptarse a la modalidad del viaje tipo aventura, en plan económico. No habían pasado ni dos horas cuando ya mis papás estaban haciendo amigos y amigas entre los extranjer@s que estaba alojados en el hostal, y empezaron a explorar las instalaciones para darse un baño en la ducha comunal, en los escusados y lavabos compartidos …y como debe ser todo en un hostal…compartido, hasta el aire se comparte con los olores naturales de la humanidad de los que nos cobijamos bajo el mismo techo…
Fue una gran experiencia aprender a viajar ligero, sencillo. Creo que en eso los extranjeros nos llevan mucha ventaja, pues encontré que muchos de los que se alojaban en el hostal en realidad llevaban poco equipaje, poco dinero y sin embargo ya le habían dado la vuelta a medio planeta viajando de esa manera. Claro está, con una paridad cambiaria favorable. Ellos ahorraron en dólares, euros o libras y lo gastan en pesitos mexicanos devaluados de
Nadie como los mexicanos para incentivar el turismo, devaluando nuestra monedita más del 45% en seis meses, realmente abrimos una ventana de oportunidad para el turismo. Esto fue algo más de lo que aprendí durante las pláticas con los amigos extranjeros del hostal, ellos están realmente felices con el PAN y agradecidos con Felipillo por permitirles conocer nuestro país de esa manera.
Oaxaca resultó ser más de lo que esperaba. Una verdadera joya colonial, riquísima en arquitectura visible en sus templos y edificios públicos. Un deleite visual caminar por sus calles anchas, de empedrados antiguos, visitando los bazares de los artesanos locales, comiendo antojitos oaxaqueños, recorriendo sus plazas, recreando los momentos históricos trascendentes de nuestra patria que tuvieron lugar en las calles de esta hermosa ciudad. La alegría reinaba por todo el centro histórico mientras la policía estatal y local acordonaban el perímetro para mantener a raya a los de
Mientras caminaba por la ciudad pensaba en todos los souvenirs que llevaría de regreso para mis amigos y parientes… pero no. Otra lección de macroeconomía consistió en que gracias al deslizamiento devaluatorio del peso, los precios de las artesanías, la comida y de todo en general, aumentó. Los salarios nuestros siguen igual, pero el comercio sigue la tendencia mundial, así que solo pude traerme unas piedritas de las pirámides, quezque son de buena suerte. Casi todo en Oaxaca está al doble de lo que cuestan las cosas en Guanajuato, con precios similares a los de San Miguel de Allende, es decir, solo accesibles para extranjeros.
De lo mejor que se nos ocurrió fue contratar los famosos “tours”. Estas empresas de recorridos turísticos tienen bien detectado lo que es relevante y atractivo para los turistas. No pierde uno tiempo buscando en los mapas “a ver que”, ni perdiendo el tiempo trasladándose de un lugar a otro sin saber bien por donde quedan las cosas o preguntando como llegar a tal o cual parte, o bien, dándole mucho tiempo a un determinado lugar sin aprovechar el poco tiempo disponible para el viaje. Eso ya me pasó una vez en EUA y aprendí la lección. Esta vez pasaron por nosotros a la puerta del hostal, nos reunieron con un grupo más numeroso y en cómodo autobús nos llevaron recorrer las zonas arqueológicas de Monte Albán y Mitla con guías bien capacitados e incluso bilingües, a conocer empresas de textiles, barro negro, mezcal, de alebrijes, a conocer el Árbol del Tule, a las cascadas petrificadas, y de paso, a restaurantes de comida típica sabrosísima con música folklórica oaxaqueña y sureña en general. Fue algo mágico, hermoso y que disfruté en compañía de mis dos seres más amados, mis padres.
Es raro como al pasar de los años se han convertido en mis amigos y colegas, nos tratamos con respeto a nuestra individualidad y diferencias, pero al mismo tiempo con el cariño propio de padres e hijo.
Ya de regreso y entusiasmados con eso de los viajes improvisados, decidimos probar suerte y nos quedamos un par de días en Puebla, ohh por Dios, me dejó sin aliento. Puebla es realmente “la joya” de la corona. Arquitectónicamente, históricamente, culturalmente, por su gastronomía, sus artesanías, su pujanza económica, el ingreso per capita…, claro, con las desigualdades propias del capitalismo, pero se nota que el oro de
Imposible no aprovechar para pasar por Cholula, la ciudad de los mil templos. En realidad son como 722, pero para una ciudad de 40,000 habitantes, es impresionante que en una misma plaza existan 4 templos! Uno justo enfrente de los otros a cada punto cardinal. Digo, pretextos para ir a misa no hay. De lo más relevante fue conocer el templo católico construido en lo alto de lo que parece un gran cerro, pero que en realidad es un templo indígena enorme. La superposición de las culturas, el agandalle español en una de sus más grandes expresiones.
Acá los souvenirs están más al alcance del pueblo y aproveché para mercar unos adornillos para las paredes de mi cantón.
De regreso mi madre comentó con sorpresa que ella siempre manifestaba su desinterés en viajar a estos lugares porque le parecía inexplicable el interés de mi padre por ver unas piedras arrumbadas y ruinas sin ningún chiste, y sin embargo, con lágrimas en los ojos, reconocía ahora, la grandeza de los imperios indígenas que poblaron las tierras mexicanas antes de la conquista española, la nobleza de sus tradiciones y la trascendencia de su cultura impregnada en nuestros usos actuales.
Tomé la carretera hacia Texcoco para salir por la autopista de Pachuca y cuando topé con el letrero de “Teotihuacan” no lo pensé dos veces, mi madre debía conocer el lugar para poder contar a sus nietos la magnificencia de nuestros predecesores. Al estar en la cima de la pirámide del Sol y contemplar
Fue un momento para recordar la leyenda de la etérea princesa purépecha que un día bajó de las faldas de los cerros de Guanajuato con las promesas de Quetzalcoatl y debió regresar despechada y herida rumbo a las tierras michoacanas.
Emprendimos el regreso a casa, justo un par de horas antes del Año Nuevo 2009, justo a tiempo para llegar a partir el pavo en casa de mi tío Eloy y volver a abrazar a toda la familia…
Ahh pues si te vas por autopistas te haces como 11 horas a 140 km/h, pero si te vas tranquilón pues te haces como 12 y media. Ni de broma de vayas a ir por las libres o llegarás hasta la siguiente semana. Pásame los datos del Marcel pa rescatar las pics. Tnks!
hola.... vaya viaje..y q chiso edo de ver a la family despues de tanto, y conocer a tu prima,pero nada de q se le arrima por aquello lo de lo guapa jeje..
Por: p!kóN | 25-03-2009 13:22:12