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lun09oct06
Casuales Coincidencias|
Categoría: Una de 8257 cosas que no te importan
No sé si llamarlas con ese nombre, o si realmente es así
como tienen que nombrarse. Y es que la vida hace que te topes con cada "Casualidad" o "Coincidencia", que pueden
llegarte a sacar mucho de onda. Y es que cualquier movimiento, acción, decisión, puede cambiar todo,
evitar la casual coincidencia, o propiciar algunas más. Por ejemplo,
imagina que te das una escapada a otra ciudad a comprarle
algo bonito a tu esposa o esposo por motivo de tu sexto aniversario. Bueno, estás saliendo de la
tienda, y de repente te dicen: ¿eres tu?, pues, ¿que dices?: sí, soy yo. Percatandote
justamente en ese momento que se trata de tu X-novia(o) hippie de la universidad, hace 13 años ya.
Si hubieras tardado 20 segundos más en salir, la X-novia hippie hubiera pasado de largo, y ya no se
hubieran topado. Esa es una casual coincidencia. A veces las casuales coincidencias pueden no ser
muy gratas. Por ejemplo, si cuando se impactaron
contra el vehículo de mi querido hermano, cosa que lo llevo a la pérdida momentánea de la libertad y definitiva de su patrimonio por
cuestión de gente poderosa en esa ciudad, se hubiera demorado un minuto más en salir, o hubiera
decidido ir al baño antes o calentar automóvil un minuto más, dicha tragedia no hubiese sucedido, y
las cosas serían muy diferentes, pero lamentablemente y casualmente, coincidió en estar en ese
momento y lugar exacto que la persona que lo hizo pasar, creo yo, uno de los peores momentos de su
vida.
Una vez, hace alrededor de 3 años, estaba en mi despacho de desarrollo de web y
software, llamado en aquél entonces "Technology and
Consuting", hoy "SOFTr"(que se pronuncia softer),
trabajando ya tardecito en la noche, cuando de pronto mi celular emite el sonido aquél que me hace
saber que un nuevo mensaje de text (comunmente conocido como mensajito) está esperando para ser
leído por mí. Lo leo, y es mi amiga Rebeca diciendome que estaría con su hermana y amigas en un
antro de la ciudad, La Catrina, que con todo gusto me recibía si iba. Yo, harto del trabajo, dije:
ingue su, y me dirigí hacia aquél lugar. Al llegar, para disimular que llegué sólo y que no sabía
donde estaba mi amiga, entré directamente a la barra, lugar donde me permitía tener una amplia
visión de las personas que se encontraban en el antro aquél mientras preparaban mi bebida. Entonces,
veo a un singular gordito agitando su mano de un lado a otro hacía a mí, como en señal de "ey tú,
ven pa ca". Me hice menso, ya que no lo conocía y me voltié ignorandolo. Pero la espinita me hizo
pensar que quizás si era yo a quien el gordito ese le hablaba, volteo nuevamente, y me dice con
señas: sí, tú, eres tú, ven. Entonces me dan mi bebida me dirijo hacía el símpatico gordito y me
dice: mira, es que te quiero presentar a Karla. Así es, es a mismisima Karla con la que ahora
comparto día a día mi vida con ella, y con la misma Karla que hace 2 días cumplí un año de feliz matrimonio.
Mi esposa se
fue a cursar parte de la preparatoria a zacatecas. A tan sólo un par de casas de donde vivía,
conocío a una chica, que posteriormente fuera su amiga. Resulta que esta chica, había vivido un
tiempo con su hermana (de mi esposa) en Aguascalientes. Esta chica le presenta a la chica número 2.
La chica2 tiene una hermana, la chica número 3. La chica número 2 y 3 se hicieron muy amigas de mi
esposa, y hasta la fecha se siguen frecuentando. Yo tuve un amigo en la universidad, el Gera.
Cotorriamos mucho, y llegamos a viajar a un par de lugares juntos, pero por azhares del destino
(casuales coincidencias) nos separamos y no volvímos a saber uno del otro. La chica3 trabaja en una
compañía de seguros, METLIFE. En un curso de capacitación, conoce a un chico que trabaja en la
sucursal de la misma ciudad donde mi esposa y yo casualmente radicamos, las paradisiacas playas de
Irapuato Beach, en Guanajuato. Casualmente el chico
acababa de terminar con una larga relación, y esto dió pie a que se hiciera novio de la chica3. Un
buen día, la chica3 le dió la sorpresa a mi esposa, y desplazandose de Zacatecas a Irapuato le
cayó en la casa. A mi esposa le dió mucho gusto. En esa ocasión, la chica3 lleva a su novio, casual
y coincidentemente era el Geras, el mismo Geras que tiempo atrás había sido mi amigo inseparable.
Pues no sé, pero particularmente esta cadena de casuales coincidencias anidadas, si me saca
mucho de órbita de repente.
Y tú, ¿que casuales coincidencias nos puedes contar?
Autor: Niquelote | Comentarios (1)
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Por: wero | 04-08-2009 18:47:04