
Los compromisos sociales nunca faltan. A veces realmente
vamos por eso, por compromiso. Bodas, fiestas de 15 años, bautizos, graduaciones, y celebraciones en
general. Ahora estoy en uno de esos casos, en el que tengo un compromiso social. Mi pequeña sobrina
de 24 años se matrimonia este fin de semana, en el horrible pueblo de Acapulco, Guerrero. Yo, pues
algo renuente de ir al principio, pero bueno, ni modo, tendré que desplazarme a ese puerto, arena,
mar, sol, descanso, diversión, mujeres, ah no, mujeres no, yo solo tengo ojos para mi adorable
esposita. Bueno, pues, como que ya me estoy animando. Ya hasta como que me dieron ganas de que me inviten más seguido a ese tipo de eventos, sabe porque. Vamos a la playa!!!! oh oh oh oh!!!!!
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