jue13oct05
categoría: Crónicas y cuentos para desvelados
Haber, en qué nos quedamos... ah sí, yo tenía una "nalga" en la mano, bueno, todos teníamos una "nalga", y la degustábamos con jacarandosa alegría, en ese momento nos tenía sin cuidado el mundo y sus problemas, el único interés era desafiar a los sentidos, echarlos a volar, sublimar la vista, el tacto, el olfato, el gusto, el oído, y fue entonces cuando en la sinfonola se escucharon unos sabrosos compases...
Autor: Ce Pequeño |
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jue29sep05
categoría: Crónicas y cuentos para desvelados
Pues ahí estábamos todos, echando taco, torta y relajo, ya habían llegado los últimos y los primeros intentaban huir, uno de ellos, el buen
Sosa, así casi sin despedirse, ese día tuvimos la oportunidad de conocer su perfil antisocial (¿tiene otro?), pero alguien empezó con lo de tomarnos unas fotos, dejar constancia de hechos: "que acá en la fachada de la tortería, que en la calle, haciendo caravanas", decían por aquí y por allá... en fin, fue la oportunidad de conocer nuestra lado oscuro... la parte del cuarto oscuro...
Autor: Ce Pequeño |
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jue22sep05
categoría: Crónicas y cuentos para desvelados
Si tuviera que escribir sobre la palabra expectativa, me vería obligado a decir que desde hace 25 años -cuando perdí la inocencia- todo por culpa de mi padre, que el único escondite que se le ocurrió para guardar su material erótico pornográfico fue el colchón, no la había sentido hasta el sábado pasado, cuando tuve la oportunidad de conocer a puros personajes de ficción materializados en carne y hueso...
Autor: Ce Pequeño |
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mar13sep05
categoría: Crónicas y cuentos para desvelados
Para quienes todavía creen en esa palabra
Hace algunos días, acompañada de una sonrisa, como un aliciente para seguir adelante, para tapar esos agujeros profundos en mi corazón, para concretar viejos anhelos, como una promesa de mejores cosas, la sacerdotisa del amor se presentó ante mí...
Autor: Ce Pequeño |
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lun29ago05
categoría: Crónicas y cuentos para desvelados
Para todos los que se van pero se quedan con nosotros
Ayer en la tarde murió Samuel Fonseca, mejor conocido como Samuelito, un oficial de Tránsito, con 24 años de servicio, pero jubilado desde hace un par de años por estar mal del corazón, a causa de dos infartos que lo dejaron en condiciones delicadas. Él era, es y sigue siendo mi amigo.
Autor: Ce Pequeño |
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dom28ago05
categoría: Crónicas y cuentos para desvelados
Apenas enciendo el día y ya la tarde se ha puesto,
en mi interior la libertad gime, se acurruca ahí dentro.
Corren mis ojos, intentan escapar, no pueden...
cae esa pesada cortina,
es noche cerrada llena de luminosidad,
llena de tantas cosas,
pero algo me dice: "deja, no es el momento". Entonces vuelvo a lo mismo una y otra vez,
a lo mismo siempre, mil veces siempre
me miro los dedos, el teclado negro...
como un mar en movimiento
pero es la lluvia que escucho en mi ventana cayendo. En realidad es la noche que nunca termina...
esa noche que todos conocemos llena de lluvia.
Autor: Ce Pequeño |
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mie24ago05
categoría: Crónicas y cuentos para desvelados
Para Aus con afecto
Primero se fue el señor Gonzalo, luego le llegó el turno a Don Esteban, más tarde fue el licenciado Manríquez, después los nombres se fueron olvidando, poco a poco todas las figuras paternas desaparecieron...
Autor: Ce Pequeño |
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mie17ago05
categoría: Crónicas y cuentos para desvelados
No me pidió nada y yo le di todo. Nunca me sonrió ni sus ojos se iluminaron, pero eso no me importó. Ella simplemente estaba ahí, bajo una luz mortecina; delgada, morena, con tacones altos, piernas esbeltas y cintura diminuta, así de pequeña...y de su boca sólo salió un "vamos" que cubrió toda la noche cuando estuvimos juntos.
Autor: Ce Pequeño |
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mar09ago05
categoría: Crónicas y cuentos para desvelados
Ahí estaba esa sonrisa y esa mirada de niño,
las tomé rápidamente,
alcancé a guardarlas en la bolsa de mi camisa.
Allá, a lo lejos, descubrí un rastro de inocencia,
no pude alcanzarlo,
y me quedé sólo con su aroma de flores blancas.
En aquella esquina un primer beso,
que siempre busco a la vuelta de cada noche,
y nunca lo encuentro.
Cerca está mi calle, o ¿ya no es la mía?
en donde dejé presencias... fantasmas... evocaciones...
me pregunto cómo, cuándo, porqué.
Es mi ciudad anónima, bella y fría,
era mi ancha casa,
me mudé y ahora los inquilinos son otros.
Autor: Ce Pequeño |
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lun08ago05
categoría: Crónicas y cuentos para desvelados
Hace unas semanas, y de nuevo ayer, tuve la oportunidad de viajar a la Ciudad de México, a la Ciudad de Dios, al menos del emplumado, a la capital del país, al Detritus Defecal, a la Región Más Transparente... y muchas cosas pasaron por mi mente, pero una emergió de entre las demás: "ya no soy de aquí, posiblemente nunca lo fui, ya soy otra persona...".
Autor: Ce Pequeño |
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