
Escuchar los sonidos de la naturaleza puede ser peligroso
Mientras paseaba por el
inmenso parque, un hombre vio a otro que estaba abrazado a un árbol, con una
oreja ajustada fuertemente contra el tronco. Viendo esto, el hombre
preguntó:
-Sólo por curiosidad,
¿qué estás haciendo?’
- Estoy escuchando la música
del árbol
.Respondió el otro.
- Vamos, vamos. Tienes que estar bromeando.
- Por supuesto que no. ¿Quieres escuchar?’
No pudiendo más con su
curiosidad, el paseante dice:
- Está bien…
Así que colocó sus brazos
alrededor del tronco y acercó su oreja. Con esto, el otro le colocó un par de
esposas, le quitó la billetera, sus anillos, su reloj, las llaves del auto y
luego le quitó toda la ropa y se fue corriendo.
Dos horas después, otro
caminante pasó cerca, vio al hombre desnudo, esposado al árbol, y le preguntó:
- ¿Qué te pasó?
El hombre le contó la
terrible historia de cómo y porqué se encontraba allí.
Cuando terminó de contarle
lo sucedido, el otro movió la cabeza en señal de comprensión, caminó hasta
quedar detrás de él, lo besó suavemente en la oreja y le dijo:
- De veras que este no es tu día, amorcito…
Por: malena | 10-03-2008 16:40:08