
Y heme aquí con una historia poco original, maquillada y cuasifusilada de Esopo, pero que es tan actual como la vida misma.
Cierto día nadando por el río la Tortuga iba feliz, miraba los peces a su alrededor, las rocas húmedas, el sonido de las cascadas y los árboles frutales a lado del río, y curiosamente en la orilla, un Alacrán haciendo señas.
La Tortuga se aproximó con cautela y preguntó: ¿Qué señas me haces Alacrán?
El Alacrán le respondió: "Querida, esta mañana al salir de casa para buscar alimento crucé el río por su lado más bajo pero con la lluvia del mediodía ahora no puedo volver, por favor ayúdame a cruzar el río y llegar sano a mi hogar, con mi familia".
La Tortuga sorprendida le dijo: "Pero ¿cómo te atreves a pedirme eso si sabemos ambos que tu eres un animal peligroso, ponzoñoso, venenoso y traidor?"
El Alacrán se lamentó al escuchar la respuesta de la Tortuga y le dijo: "No me juzgues por la naturaleza de mis ancestros o la enemistad que la naturaleza ha puesto entre nosotros, ahora mismo estoy a merced de la inclemencia del tiempo y te juro por Dios que seré inofensivo para ti. Solo tienes que llevarme en tu duro caparazón al otro lado del río, eso será fácil para ti. Prometo no hacerte daño"
Después de mucho dudarlo, la Tortuga, noble de corazón, pensó que si era tanta la necesidad del Alacrán no podía traicionarla y menos atacarla pues quedaría a merced de las aguas del río y ambos morirían ahogados. Así que se confío de la palabra y promesa del Alacrán.
El Alacrán subió al lomo de la Tortuga con cuidado. La Tortuga estaba contenta de saber que podía ser de utilidad y hacer su buena obra del día. A la mitad del río, de pronto, la Tortuga sintió un pinchazo intenso en el caparazón y gritó: Alacrán, ¿porqué me has picado si sabes que moriremos ambos?
El Alacrán apenado, consternado y llorando le pidió perdón y le dijo: "Lo siento amiga, no fue mi intención, pero ESA es mi naturaleza".
La moraleja a mi modo de ver es: El que seas noble de corazón y sentimientos, no te da derecho a suponer que los demás lo son. Pero tampoco se les puede hacer reproche alguno, pues solo hacen lo que su esencia les indica, esa es su naturaleza. Todos estamos expuestos a ser traicionados o defraudados en nuestras expectativas, pues los demás no están para cumplirlas, y el egoísmo vicia la reciprocidad que por regla general rige en las relaciones humanas.
Solo lamento no saber cuándo soy Tortuga y cuando Alacrán, pero no me culpes.......es mi naturaleza: Tortuga por naturaleza, Alacrán por excepción.
yo soy una tortuga, pequeña, pero se reconocer a los malditos alacranes, tarde o temprano una sarigüeya se los va a comer...
Excelente post, amigo... YO más bien creo ser un alacrán con caparazón... Pero bueno, It"s on my nature, they say...
Diablito.... creo k eres una hermosa toruga k trabaja de alacran... aplaudo de pie la conclusion de la moraleja.... ahora se k... no soy bipolar... solo es k.. asi soy yo... alacrancito de nacimiento... un super abrazo y besote
Por: B e t a 4 2 6 | 02-06-2008 22:34:50