
¡Cuánto más inmensas, más escondidas!
Me sucedió el sábado, y no lo pude ver, que rabia siento conmigo misma. Me pongo a pensar cuantas veces más me ha sucedido y no me he dado cuenta.
Me levanto cada día sin ver más allá de mi nariz, con el corazón y las manos llenas de buenas intenciones. Pero, ¿y de que me sirve? Si me mundo se ha cerrado solo a lo que salta a la vista.
Todos tenemos hambre, hambre de pan, hambre de amor, hambre de conocimiento, hambre de paz, hambre de amistad.
Gracias a todos los que me han ayudado a calmar mi hambre, quienes han sabido ver mis necesidades. A ti por alimentarme cada día, por saciar mi ser de alegría con tu sonrisa, tus bromas a veces sarcásticas, pero que siempre terminan haciéndome sentir tan feliz.
Me dolió mucho cuando leí este poema de Amado Nervo, y supe que estaba cometiendo ese error, ojalá y sepamos ver el hambre de los demás.
“El hambre de pan, melodramáticamente, soflamera, ostentosa, es la que más nos conmueve, pero no es la más digna de conmovernos.”
:) Coincido con Mario.
Siempre es bueno ver el hambre de los demas lo malo es que no siempre se puede alimentar esa hambre.
Se ma entojaron unas tortas y un nos taquitos.
SIIIIIII Yooooooooooo di el click 2500, ¿que me gane? ¿a donde voy por mi premio?
barberos, jajaja, no se crean, Rosita te amo, bajate tantito, no alcancé la nube, jajajajajaja, pero está bien ke te pongas a reflexionar a ese nivel, algun dia te alcanzaré.
Felicidades Rosita... Tus post siempre me dejan un momento de reflexión. Un abrazo.
Por: Mario B. | 23-05-2006 10:02:29