
Estuve
leyendo en el periodico una nota interesante
aun para ser en Guanajuato: tierra
donde quiizas no hay nada de nada
pero aun existe la tranquilidad a medias.
“Choca
contra barda camioneta del circo de la chilindrina” Los dos changuitos, cuyo nombre no mencionaré para proteger su integridad, no habian sufrido
heridas de ningun tipo pero
si fueron victimas de crisis
nerviosas. Yo vi a ese par de changuitos de los denominados “Monos araña” los pobres lucían un poco “ajados”
como diria la buen Ale citando a su abue. Estaban medio dañadones, parecia ke habian ido a
un campamento peorguadalubloguero.
Tambien
vi en varias ocaciones a distintas camionetas del mismo circo en
varios puntos de la ciudad,
estacionados en doble fila, en lugar prohibido, afuera de los tacos, asi como si transportaran una carga
cualquiera y no a los changuitos mencionados o a la
leona, el tigre y al guepardo. De hecho un día vi auna
camioneta siendo multada por un miembro
de la Honorable Dirección de Transito y
Valetparkins municipal por estacionarse en
doble fila.
Ayer
ke venia caminando con destino a mi
trabajo después de comer mis sagrados
alimentos me encontré en frente
del histórico Mercado Hidalgo a un tumulto de gente alrededor de una camioneta del circo de la chilindrina
mejor conocido como “el circo de a
veintepesos” la cual tenia en su
jaula de atrás a un Tristre Trigue que
no tragrabra ningun trigro pero que se paseaba
nervioso mientras la gente lo veía.
Ahí
si detuve mi marcha y me paré un rato aver al animal, ya que no es secreto
que los felinos son de las cosas
ke me agradan de este valle de lagrimas asi que perder dos o tres minutos si valia la pena aun cuando tuviera que engentarme un rato.
El trigrillo raspaba su cabeza contra la
reja lo que me recordo a mi ex
gato “el buebo” que asi le hacia
cuando quería que lo acariciaran asi que
sin pensarlo meti los dedos entre los estrechos barrotes y le acaricie la
cabeza al Tristre Trigrillo, quien se puso felizón y se acostó ahí.
La
sensación de acariciar a un trigre no
era nada del otro mundo pero si tan placentero como acariciar a un gato.
Cuando
me di cuenta ya eramos
varios los que jurgoneabamos
al trigre: una chava medio darketa ( ¿y quien no lo es ya?) dos niños de la federal y una
señora que emanaba simpatia a kilos. Hasta que
llegó el “domador” que ya había
acabado de comerse sus tacos del “paisa”
y serio dijo: “no molesten al animal” yo
casi por instinto le iba acontestar: “no, si no me estan haciendo nada” pero como
que razoné la frase y mejor no
dije nada.
Regresé a mi trabajo pero mas alegre
y sereno como siempre que
acaricio a un gato, solo que con
una alergia mucho mayor a la que tristemente siempre
me provocan esos animales.
Jajajajajaa, esa sí que es una de vaqueros!! neto k agarraste al trigre? nahhhhhhh, ya en serio.....jajajaja k nervios!!
no como krees si me lo inventé... por escribir nomas y poder tener algo de ke presumir .. un tigre viejo en la calle y enjaulado .. nooo!!!!! ke miedo
mmmm yo no acariciaría a un tigre porque los felinos ni me gustan y además me daría miedo. Aunque entiendo tu sentimiento, debe ser chido cuando esos animales te gustan.
Oralessssss¡¡¡¡ kesero eres mi heroooooe eda? shale a mi también me gustan los gatotes como el de tu aventura, pero lo pequeños esos que se te pasean por los pies... neeeel... a esos les doy un patin del diablo pa que no estén de ensimosos.. jajajjaa. Saludos.
saludos a pueblo quieto desde pueblomalo.
:)
Por: lau | 12-02-2008 16:05:02