Hoy miércoles 22 de octubre de
2008, después de 7 meses 17 días de estar fuera de
mi país, sentado frente a una computadora y escuchando
muy buena música, que me ha despertado por escribir esto:
Hace poco me llegó el rumorcillo de que las bombas para cargar gasolina estaban alteradas electrónicamente para despachar menos gasolina mediante unos algoritmos en los cuales dependiendo de la cantidad de litros que surtas te "descuentan X" cantidad de gasolina.
...me hizo sentir por un
momento que no tenía miedo a nada, de repente una ola de pensamientos escondidos
en mi mente sucumbieron al terremoto de esas palabras...
Hasta ahora vengo cayendo en la cuenta que eso de ir al D.F. no es lo mía. Así es, una vez más...reuní valor y fui nuevamente a la metropolí. Una experiencia estremecedora para un ranajuatense apacible como su servidor.
Muchas de las veces vamos por la vida, viviendo sin hacer precisamente
eso...VIVIR, yo tengo ganas de vivir, de aprender de lo absurdo y enseñar al que
mucho sabe, no soy egoísta y lo poco que sé me gusta compartirlo, y menos
soberbia que cree saberlo todo.
Después de esperarlo por muchas semanas, con gran emoción partimos rumbo a la ciudad de Monterrey, Nuevo León. El motivo de la visita era de carácter mixto, actividades académicas y culturales que fueran de interés tanto para los alumnos de Derecho como de Psicología.
Salimos a las 9 de la noche de Ranapolis y arribamos a Monterrey a las 6:30 de la mañana, justo a tiempo para darnos una manita de gato y cambiarnos de ropa previa la cita que teníamos en el Supremo Tribunal de Justicia de Nuevo León para presenciar juicios orales civiles y penales.
Era la festividad de el
pueblo, los juegos mecánicos , los de monedas y aros , los
algodones de azúcar, los dardos que tenían como
premio cuadros de la Virgencita de Guadalupe , el torito , los
danzantes , el palo encebado y el premio mayor para cuando cayera
la noche el castillo de fuegos pirotécnicos, la tierra de
el piso en todos los alimentos de posible ingestión
como los papas fritas , los duros con cueritos , los panes de colores
llamativos decorados con el nombre de su elección , el
carritos de hot cakes en fin el escenario perfecto en "El
Paraíso".
La hora comienza a
alejarme de ti, no hay fecha de vuelta, ya no habrá buenos días felices al
despertar, tardes por compartir, sólo me aferro a una promesa, a un día... A que
es lo mejor.